Saltar al contenido
☑️ Blog Ciclismo Buen Pedaleo TWE- Ropa Ciclista Mujer Spinning

Cómo limpiar el bidón, caramañola o bolsa hidratación

Higiene caramañola en la bebida isotónica

La limpieza de la caramañola, el bidón o bolsa de hidratación es una tarea muy importante que se debería realizar regularmente.
En este artículo te voy a mostrar unos cuantos consejos y tips muy interesante con trucos para limpiar el bidón y bolsa de hidratación.
Una perfecta hidratación es esencial para conseguir el mayor rendimiento de nuestro cuerpo, a la vez que es excelente para evitar calambres musculares por falta de sales minerales.

En este artículo te voy a proporcionar unos excelentes trucos para limpiar el bidón y bolsa de hidratación de manera sencilla y fácil.
El bidón o termo para llevar bebida isotónica o simplemente agua es la forma más sencilla y barata de evitar la deshidratación del ciclista.

Existe también el la bolsa de hidratación (Camelbak) como segunda alternativa, sin embargo éste segundo no es demasiado apreciado por los ciclistas de carretera debido a que rompe totalmente con la aerodinámica del esforzado de la ruta.

Si hablamos de ciclismo de carretera, suele estar más asociado al bidón, mientras que el ciclista de montaña suele optar por la bolsa de hidratación. Sea como fuere, no es una ley escrita en piedra, y no es extraño ver lo el caso contrario.

Tanto si nos referimos a uno u otro, ambos tienen la mala costumbre de acumular moho y gérmenes poco respetuosos con la higiene del ciclista.

Opción de la bolsa de hidratación

Si hablamos de bolsa de hidratación , estamos hablando de una mochila que generalmente se lleva en la espalda. Las capacidades suelen ser bastante altas, llegando incluso a los 3 litros. Sin embargo no está prohibido el llevar dos o incluso tres bolsas de hidratación adicionales con diferentes tipos de líquidos si nuestra mochila tuviese la capacidad adecuada.

Sin ninguna duda, cuando hablamos de la bolsa de hidratación estamos hablando de una enorme capacidad de reserva.
Su principal inconveniente son la falta de estética, su baja capacidad aerodinámica y su costo.

Opción de el bidón, termo o caramañola de hidratación

Un sistema muy cómodo, sencillo y barato de almacenar bebida. Suele ser la opción preferida del ciclista de ruta, aunque como es obvio, también es empleada profusamente por el ciclista de MTB.

El bidón o termo de hidratación consiste en una botella, generalmente de plástico, con una capacidad entre medio y un litro. En la parte superior tiene una obertura con un tapón, generalmente roscado o a presión.
Dicho tapón consta de una pequeña abertura con una válvula de cierre que el ciclista abre y cierra cada vez que necesita beber de dicho envase.

En modo abierto el líquido sale libremente, mientras que en modo cerrado se evita que pueda entrar cualquier tipo de suciedad.

En el caso de emplear dicho recipiente para llevar agua, no existe ningún tipo de problema en relación a la higiene. Sin embargo si empleamos cualquier tipo de bebida isotónica, las azúcares de las mismas es un excelente medio para que en el interior crezcan moho y bacterias.

Es por ello que la primera medida que deberemos guardar es vaciarlos nada más lleguemos a casas. De este modo damos a las bacterias y moho el menor tiempo posible para que se puedan reproducir.

No te olvides nunca los termos en el porta de la bicicleta si no quieres recibir una desagradable sorpresa cuando vuelvas a coger tu bicicleta para una salida. Especialmente peligroso si estamos en verano.

Higiene de los contenedores

Existen varios modos de limpiar el envase, los cuales te describo a continuación por orden menor a mayor efectividad.

Limpieza con agua y jabón

Es tan simple como vaciar el envase de cualquier resto de bebida isotónica, para a continuación llenar entre un cuarto y media capacidad y agitarlo fuertemente. Añadiremos un poco de jabón líquido (el empleado para lavar la vajilla es bueno), taparlo nuevamente con el tapón y agitamos enérgicamente unos segundos para que quede bien limpio todo el interior.

Dependiendo de la cantidad de suciedad podemos repetir el procedimiento varias veces, las que sean necesarias hasta quedar impoluto.

Si somos muy escrupulosos con la higiene podemos añadir unas gotitas de lejía (hipoclorito sódico) con el fin de matar todos cualquier restos de bacterias.

En el segundo caso deberemos de realizar bastantes enjuagues para eliminar todo resto de sabor a cloro.

Añadir sólidos como abrasivo

En caso de que el envase se encuentre bastante sucio o tenga motas de moho, podemos añadir al proceso algunas piedra que arrastren por abrasión todos los restos de moho.

Se puede utilizar igualmente cualquier sólido contundente, como garbanzos, granos de arroz, etc.

Guardar siempre unas buenas medidas de higiene.

Vinagre y bicarbonato

Si el método de las piedrecitas no te convence, entonces tal vez te guste el método químico. Para ello necesitamos vinagre y bicarbonato sódico.
Se trata del mismo bicarbonato que el que se emplea comúnmente para las digestiones pesadas. Puedes comprarlo en cualquier tienda de alimentación.

Llenamos tres cuartos de agua el bidón y le añadimos un buen chorro de vinagre y una buena cucharada de bicarbonato sódico. No te asustes si ves que la mezcla empieza a hervir y echar algo de espuma. Todo eso es perfectamente normal.

Este método puede llegar a necesitar bastante tiempo dependiendo de la cantidad de suciedad. En el caso de que el recipiente esté muy sucio, pondremos menos agua y más mezcla de vinagre con bicarbonato.

Limpieza con un kit de limpieza

Se trata de un par de cepillos con forma especial para poder adaptarse a todos los rincones. Están especialmente pensados para la bolsa de hidratación, pero no hay ningún inconveniente en emplearlos con el bidón de hidratación.

Cambiar de bidón

Sin lugar a dudas se trata del método más severo de todos, y también el más efectivo y radical. Muerto el perro se acabó la rabia.

El bidón es un producto barato que en ocasiones el regente de la tienda de ciclismo tiene a bien en regalárnoslo si hemos hecho una buena compra.
Para nosotros es un agasajo y de paso se hace publicidad de su negocio.

Sin embargo en algunas ocasiones no es una opción viable. Salvo que el bidón sea muy viejo, no suena muy ecológico eso de estar generando residuos al medio. En otras ocasiones el bidón es caro y no es viable estar cambiando cada dos por tres de la dichosa botella.
Si eres el agraciado poseedor de un bidón de un litro de capacidad, en ese caso el envase ya no es tan barato y sus sustitución no es tan viable.

Pastillas de limpieza

Se trata del unas pastillas que hay que poner dentro de la bolsa o bidón siguiendo las instrucciones del fabricante.

La limpieza de la válvula

Todos los métodos de limpieza reseñados son más o menos buenos, más o menos complicados. Sin embargo a todos «se les olvida» la válvula de cierre.

Sin lugar a duda el sitio donde más mugre se almacena y que permanece siempre olvidado por la mayoría de los métodos de limpieza.
En el caso de la bolsa de hidratación, la válvula de cierre no es desmontable, así que podemos optar por ir cambiándola de vez en cuando por los repuestos que están disponibles en el mercado de ciclismo.

En el caso de los bidones, no existe repuestos para los mismos, así que te voy a mostrar un truco muy bueno para desmontarlos a mano y dejarlos impolutos. Si tienes un bidón caro, seguro que tu bolsillo y tu salud lo agradecerán.

Desmontaje y limpieza de la válvula

Limpieza química

Se trata del mismo método ya enumerado para la limpieza del bidón y la bolsa de hidratación.

Soltar la tapa donde está la válvula de cierra, dejarla en posición abierto, e introducirla total o parcialmente dentro de un recipiente donde hayamos puesto previamente el vinagre con el bicarbonato sódico.

Limpieza manual

Lo primero que debemos hacer es desmontar la válvula de cierre. Nos fijaremos en la parte externa. Dicha válvula tiene dos posiciones. Existe la posición cerrada cuando el botón se encuentra en la posición baja, mientras que cuando el botón se haya en la posición sacada hacia fuera, está en la posición de abierto.

Lo que tenemos que hacer es dejarlo en una posición intermedia, ni abierto ni cerrado.
En esa posición deberemos girar el tapón un cuarto de vuelta. Debo advertirte que está bastante duro.

Si no consigues hacerlo a mano, puedes emplear un trapo para agarrarlo. En caso extremo podemos emplear un alicate, obviamente que este muy limpio.

En esa posición sólo deberemos agarrar fuertemente el cierre y sacarlo hacia fuera.
En este momento ya tenemos el cierre listo para su limpieza por cualquiera de los métodos ya enumerados.

Una vez hayamos terminado con el proceso de higiene, introducimos la válvula de cierre en el lugar donde se encontraba y listo. Observarás que el proceso para el montaje es mucho más sencillo e intuitivo que el desmontaje.

De vuelta al frigorífico

Si ya tienes tu bidón o bolsa limpios como una patena, es el momento de prepararlos para la próxima salida. Si vamos a salir mañana, es buen momento para preparar una nueva carga de agua o bebida isotónica y dejarla en el frigorífico. Así evitaremos la proliferación de microorganismos a la vez que será más apetecible, especialmente si es verano.

Sin embargo, si no sabemos muy bien cuando es que vamos a salir, es un truco muy bueno enjuagar los envases y ponerlos vacíos y bien escurridos en el congelador. De esta forma, cualquier resto de bacterias o moho que nos haya quedado en los envases quedará inhibido por el frío. Debo reiterara que es prácticamente imposible eliminar al 100% cualquier resto de microbios que hay podido quedar en los envases contenedores.

Espero que el artículo te haya sido de utilidad. Si conoces algún otro método para limpiar e higienizar los dispositivos de hidratación, puedes dejarlo en los comentarios que encontrarás al pie del presente artículo. Buen Pedaleo.