El manillar de bicicleta y las posturas del ciclista 2/3

Ir a primera parte.

La forma y medidas del manillar de bicicleta

En la primera parte estuvimos hablando de la necesidad de tener en cuenta algunos valores de forma y medida, a la hora de elegir un manillar de bicicleta para la ruta. Sigamos analizando las formas y las medidas por las que se define un manillar. Ya que estas van a hacer que sepamos con propiedad qué tipo y qué tamaño de manillar es el más adecuado a nuestro estilo y a nuestras preferencias de conducción de la bicicleta. Debo decir que no hay manillares mejores ni peores; todos y cada uno de ellos poseen ciertas características que los hace más o menos adecuados a nuestras necesidades en un momento dado. En la primera parte de este artículo estuvimos tratando acerca de las tres formas básicas de manillar: Compacto, Anatómico (Ergonómico), y Clásico (Tradicional). Se trata de una clasificación simplificada para etiquetar a una determinada forma. En la práctica no es extraño que un manillar tenga rasgos comunes con más de una clasificación.
El manillar de bicicleta

El manillar de bicicleta

Las medidas básicas de la bicicleta

No vamos a hablar aquí sobre los ajustes biomecánicos de los diferentes componentes. Tan sólo vamos a hacer un rápido recorrido por ellos, siguiendo el orden lógico de los ajustes que habitualmente se realizan en la adaptación de la bicicleta al ciclista. La talla del cuadro: es la medida más importante y capital de nuestra bicicleta. Si la misma no es correcta y adecuada a nuestra complexión y altura, el resto de ajustes resultarán muy complicados de acomodar a nuestras necesidades posturales. Los ajuste del retraso de asiento y la longitud de la potencia sólo podrán adaptarse a nuestras medidas para un rango muy concreto de medidas del cuadro. La longitud de las bielas: en función de nuestras extremidades inferiores es el primer elemento capital para ajustar nuestra bicicleta a nuestro cuerpo. La altura de la tija y el retraso del sillín: son el segundo punto de ajuste. Finalmente la altura de la caña de la horquilla y la longitud de la potencia determinan el último ajuste básico sobre nuestra bicicleta. En este caso lo que estamos haciendo es fijar la posición de la barra horizontal del sillín, de donde parte el resto de posiciones del manillar de cuernos de cabra.

El ajuste de la potencia

Aunque no es un ajuste del manillar en el sentido estricto, no es menos cierto que la medida de la potencia (stem) y los acoples (suplementos) que se colocan en la caña de la horquilla, tienen repercusión muy directa sobre los ajustes del manillar. Una potencia más larga va a proveernos de un agarre con más «alcance» en el manillar. Tanto en la barra horizontal, como en el agarre de las manetas, o el inferior. Con los acoples de la caña también podemos jugar, poniendo encima y/o debajo de la potencia, para proveer un agarre más o menos profundo. Las potencias también tienen un ángulo (de unos 6º a 17º), con el que podemos jugar mediante el giro de la potencia, consiguiente un agarre más alto o más bajo. No se habrá dado la primera ocasión, en la que un ciclista anda buscando una potencia con mayor angulo de giro, con el fin de conseguir un agarre más alto sobre la bicicleta. En ocasiones la solución pasa por cambiar los acomples de la caña, de maner adecuada. Para ello recomiendo que la caña de la horquilla no se corte «nunca». Cómo cortar la caña de la horquilla te enseñará todos los trucos para hacerlo adecuadamente.

Las medidas del manillar

Para clasificar los manillares tendremos en cuenta, el ancho, el alcance, la caída y el tipo de curva. No se valorará si tienen o no un perfil aerodinámico, dado que el mismo no tiene importancia con la postura del ciclista sobre la bicicleta. El ancho. La primera medida en la que debemos fijarnos es la anchura del manillar. Hay dos corrientes de opinión en relación a la anchura correcta del manillar. La primera aboga porque una anchura grande, proporciona mayor control de manillar, al igual que favorece la apertura del pecho para facilitar la respiración. La medida correcta toma como referencia la anchura de nuestros hombros, tomando como referencia el punto donde el hueso del brazo (húmero) se inserta en la articulación del hombro. . En la imagen se puede apreciar la forma de tomar la medida correctamente. La medidas estandarizadas van desde 36 a 46 cm tomadas de dos en dos, y de centro a centro de los tubos. Por otro lado, la corriente de opinión contraria, dicta que un ancho excesivo produce exceso de rigidez, al igual que compromete la aerodinámica en exceso. En caso de dudar entre dos medidas, elegir preferentemente la más pequeña, aunque hay gustos y preferencia como los colores. El alcance (reach). Se define como la distancia que hay entre el eje vertical de la unión potencia-manillar, y el eje de la curva del manillar (ver figura). Nos da una idea acerca de lo adelantados o atrasado que vamos sobre el manillar. En la imagen se puede apreciar que las medidas más estandarizadas van entre los 75 y 84 milímetros. Una postura excesivamente adelantada producirá posiciones que tenderán a cargar en exceso el peso del ciclista sobre los hombros y brazos. Así mismo, producirá cierta incomodidad del asiento sobre la zona del perineo. También cargará en exceso el peso del ciclista sobre brazos y hombros. El alcance tiene una repercusión directa sobre el centro de gravedad del ciclista en relación al eje longitudinal del conjunto hombre-máquina, permitiendo un ajuste bastante exacto de la distribución de pesos entre el apoyo del sillín y el del manillar. Para pista se suelen elegir alcances mayores que proporcionan un perfil más agresivo y aerodinámico del ciclista. En la ruta sin embargo, se suelen elegir valores más moderados, para permitir una mayor comodidad del ciclista sobre la bicicleta. La caída (drop). Se considera como la distancia en sentido vertical, del plano horizontal del eje horizontal y el plano del apoyo de los brazos (ver figura). Nos da un idea en relación al apoyo más o menos alto del agarre del ciclista en la posición baja del manillar. Una caída baja nos dará un índice aerodinámico más favorable; una posición excesivamente baja producirá una postura forzada del ciclista, con tendencia a situarnos en la puntera del sillín, mayor tensión en la parte trasera de la rodilla (corva),  y dificultar para mantener la visión sobre la carretera, obligando a una posición del cuello forzada. Así mismo un exceso de caída producirá cierta tendencia a golpear las rodillas y parte superior de los muslos sobre el pecho. Una caída adecuada es aquella que sabe conjugar la postura aerodinámica del ciclista, con cierto grado de comodidad postural. La curva. No da una idea de cómo unimos el ancho, alcance y caída del manillar para una determinada forma. Es bien sabido que los fabricantes de hoy proveen una amplísima gama de manillares con diferentes formas, caídas y alcances, al igual que diferentes materiales, para producir una gama muy amplia de productos adaptados a los gustos y necesidades de los ciclistas. En todo caso, mi opinión al respecto es que no hay máquina ni software que igualen a nuestras propias sensaciones. Si estás sufriendo de espalda nota cansancio en los músculos de los brazos, tal vez sea un buen momento para probar un manillar más ancho. Materiales de construcción. La cuestión entre un manillar de fibra de carbono o bien de aleación de aluminio no está sólo en el precio y el peso. No voy a negar que el precio sea un factor importante, el más importante seguramente. Sin embargo la idoneidad de un manillar de carbono también está en una mayor flexibilidad y rigidez. Aunque parezcan términos opuestos, en este caso no lo son, ya que este material exótico permite jugar con el modo de unir las diferentes capas en el proceso constructivo. De esa forma podemos conjugar estos dos factores opuestos para adaptarlos a las necesidades constructivas. Realmente un material fantástico, cuyo principal defecto ya lo sabemos ($, €). A continuación nos vemos en la tercera y última parte, donde analizaremos los tres tipos de curvas básicas: clásica, anatómica y compacta. ¿Cual es la mejor? Ir a la tercera parte y final»

Libros recomendados sobre ciclismo

Alimenta tus Pedaladas. El libro referencia de la alimentación para el ciclista. Somos lo que comemos, que la medicina sea tu único alimento, el estómago es la antesala de la vida… las citas son ilimitadas, y razón a ninguna le falta. La única manera natural que tenemos los humanos de conseguir energía es a partir de los alimentos y la realidad es apabullante: cuanto mejor sea la calidad de nuestra dieta, más fácil será disponer de la energía que vamos a necesitar para desarrollar cualquier actividad física.
El placer del ciclismo: Guia practica para principiantes, tecnica, tacticas y trucos de pedaleo, rutinas de entrenamiento y mecanica basica
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