Como recuperar pastillas de freno contaminadas

Recuperar de forma sencilla unas pastillas

Hoy en día, los frenos hidráulicos con discos en las ruedas se han convertido en el referente como elementos principales de la frenada de nuestra máquina de dos ruedas. Destacando principalmente por su enorme eficacia, su suavidad y su fiabilidad, a la vez que una perfecta dosificación en relación al esfuerzo requerido para detenerla. Sin embargo, su principal talón de Aquiles es la cristalización o la suciedad en la superficie de frenado de los elementos encargados de pinzar el citado disco.
Frenos disco bicicleta

Frenos disco bicicleta

La citada suciedad puede ser debida a diferentes causas, siendo las principales y más comunes, la fuga del circuito hidráulico del propio freno, o bien por fuga del líquido de la horquilla. Una incorrecta manipulación de los discos en el engrasado de la cadena o cualquier otro elemento, pueden acabar igualmente ensuciando los discos, con resultados parecidos. Ya sea por una fuga de aceite de la horquilla de la suspensión, una fuga en el circuito hidráulico de los frenos o por una simple mala manipulación por nuestra parte a la hora de engrasar la transmisión, la contaminación de las pastillas de freno de nuestra bicicleta puede tener muchas y variadas causas con resultados desastrosos. En estas condiciones, las pastillas de freno absorben los lubricantes que entran en contacto con las mismas y pierden la capacidad de frenar el disco de manera eficaz. A continuación, veremos algunos métodos sencillos para recuperar unas pastillas de freno contaminadas por grasa o líquido hidráulico específico de freno u horquilla.

Proceso de desmontaje, limpieza y recuperación

Limpieza de los componentes

Un sistema de frenos disco para bicicleta no es muy distinto al usado en nuestros automóviles o cualquier moderno vehículo motorizado. Sin embargo en éstos, todo el sistema de freno va protegido por el cubo o llanta de la propia rueda. En el caso de la bicicleta, su exposición a agentes externos es más que evidente, lo cual trae consigo que normalmente requieran mayores mimos. Debemos extraer las pastillas sucias antes de hacer cualquier otra operación. Para ello procederemos a soltar la rueda de la bicicleta. Ante la duda, el modus operandi es quitar ambas ruedas y efectuar sendas operaciones de limpieza. En caso de que el problema esté muy localizado en sólo una, entonces nos centraremos en la misma. Cada fabricante tiene su propio sistema de mecanizado, aunque si tenemos un poco de experiencia en mecánica, no resulta complicado deducir el desmontaje por simple observación. Una vez efectuado el desmontaje de la rueda afectada, procederemos a la extracción de las dos pastillas. Inicialmente ya es posible realizar una primera limpieza de choque que nos permita eliminar los restos de suciedad de las pinzas y las pastillas. Los discos de freno de la bici, contrariamente a lo que ocurre con las pastillas, no tienen capacidad de absorción del aceite contaminante, por lo que su limpieza no reviste ninguna dificultad.   Centrándonos en los discos, éstos suelen acumular una sustancia negruzca producida por diferentes materiales, la cual se produce por la alta temperatura del mismo en el proceso de la frenada. Dicha sustancia se suele acumular en los orificios de ventilación de los mismo. Su eliminación es importante para dejarlos en perfecto estado operativo. Dicha limpieza tiene el doble propósito de no volver a ensuciar las pastillas, una vez efectuada la recuperación que vamos a hacer de las mismas. Para efectuar una limpieza lo más efectiva posible de los elementos involucrados en la frenada, el producto más indicado es el alcohol isopropílico (desnaturalizado), o bien alcohol común (etílico o etanol), aunque en el comercio hay productos diseñados específicamente para esta operación. Debemos aplicar una buena cantidad de producto limpiador en un paño perfectamente limpio (preferente de algodón) y aplicar sobre los discos y pinzas, al igual que cualquier salpicadura que se haya producido sobre cualquier parte de la bicicleta o rueda. Si observamos exceso de engrase sobre la cadena, es importante eliminar el mismo, aunque siempre se debe dejar para el final, llevando sumo cuidado de no salpicar sobre la zona de frenado.

Como recuperar pastillas de frenos contaminadas

Tras la limpieza escrupulosa y efectiva de toda la zona de frenada, ha llegado el momento de ponernos con las propias pastillas en sí. En el caso en que las pastillas hayan estado expuestas durante mucho tiempo a grasa o líquido del circuito hidráulico, podría ser necesaria su sustitución directa. En muchos casos es la opción más viable.

La limpieza de la pastilla

Debemos mantener unas medidas de higiene extremas. Volviendo a cambiar el trapo anterior por uno perfectamente nuevo, y en su caso, ponernos guantes limpios o lavarnos las manos minuciosamente. El primer método es muy simple y consiste en una simple limpieza de ambas pastillas de forma simple. Este primer paso es válido y puede funcionar si las pastillas han sido expuestas brevemente a los contaminantes, y éstos todavía no han penetrado en su interior. En este caso, lo más efectivo es aplicar un poco de papel absorbente sobre las pastillas para eliminar todos los residuos existentes en la medida de lo posible. Para la limpieza de las mismas, utilizaremos los mismos productos ya enumerados en el caso de la limpieza de las pinzas y los discos de freno. En este caso, con un poco de suerte, nuestras pastillas de freno estarán listas nuevamente para ser montadas en su lugar.
Como recuperar pastillas de freno

Como recuperar pastillas de freno

Calentar al fuego

El fuego y el calor pueden ser nuestros aliados a la hora de como recuperar pastillas de freno. Éstas están fabricadas con un material sintético de gran resistencia a la temperatura. Están compuestas por un material compuesto de fibras aglutinantes para la cohesión de los otros compuestos. A dicha fibra se aglutinan cargas de diferentes minerales, componentes metálicos, materiales abrasivos y modificadores del coeficiente de rozamiento. Por todo lo dicho, el calor es un buen elemento para quemar la grasa contaminante, dejando la superficie de frenado sin afectar. La mayoría de aceites están compuestos de hidrocarburos y son excelentes combustibles, por lo que un tratamiento de calor es excelente para que se eliminen los materiales sobrantes. Sin embargo el calor de una llama directa es demasiado elevado, y no se recomienda utilizar este método con pastillas orgánicas. El revestimiento de estas pastillas puede cristalizarse a temperaturas elevadas, provocando una zona de fricción demasiado endurezca, con la consiguiente pérdida de eficiencia en la frenada. Esta forma de recuperación es más recomendable en pastillas semi-metálicas y metálicas. El segundo método de descontaminación o limpieza consiste en utilizar la pequeña llama de un mechero. Este segundo método más simple, debemos efectuarlo con algún tipo de protección para las manos. Usar algún tipo de herramienta que impida que nos quememos las manos (alicates, pinzas, mordazas, etc) y aproximar la superficie de frenado hacia la llama, como pueden ser los fogones de nuestra propia cocina o, en caso de emergencia, la llama de un mechero. Realizando unas tres o cuatro pasadas sobre la llama de no más de un par de segundos. De este modo evitamos el sobrecalentamiento y la posible vitrificación de la superficie de frenado a causa de un exceso de temperatura. El aceite o líquido contaminante debería estar quemado completamente. A continuación deberemos usar una lija de grado fino para eliminar la primera superficie quemada o vitrificada. Es importante que la lija esté apoyada sobre una superficie plana. De este modo evitaremos que las pastillas puedan quedar deformadas en su superficie. Una vez realizada esta tarea, ya tendremos nuestras pastillas de freno listas para trabajar de nuevo.

Lijado de la superficie

Normalmente los restos de aceites o lubricante son absorbidos solamente por la capa superficial de las pastillas. Así pues, con la eliminación de esta capa por medio del lijado, el problema desaparece y nuestro sistema de frenos vuelve a rendir satisfactoriamente. Con este simple método conseguimos que se eliminen las capas contaminadas que son las causantes de la mayoría de problemas, siendo este método el más eficaz para las pastillas de freno orgánicas. Efectuaremos movimientos circulares con ayuda de nuestros dedos, sin realizar mucha presión ya que el papel de lija consume muy rápidamente la superficie de frenado de las mismas. Con un poco de paciencia, conseguiremos eliminar completamente cualquier resto de contaminación dejando nuestras pastillas en perfectas condiciones de uso. Una vez recuperadas las pastillas, debemos comprobar que nuestros frenos se encuentran en perfecto estado. Con las pastillas montadas y la bicicleta a punto Un tip final es que nunca toques los discos de los frenos con las manos desnudas. En la piel siempre hay grasa cutánea que nunca hará bien a tu sistema de frenos. Cuando vayas a engrasar la cadena, si lo haces con un spray, enfoca siempre hacia el lado de los platos y nunca en los piñones, ya que en este caso pueden salir gotas proyectadas contra los discos.

Adquirir spray limpiador de discos para freno

Acontinuación te presento algunos productos relacionados con como recuperar pastillas de freno que te ayudarán en el mantenimiento de tu bicicleta. Estos son algunos de los productos recomendados.
Limpiador Discos y Horquillas Bompar
Aceite Mineral Profesional Lubricante para Frenos Hidraulicos de Bicicleta 3104
BIKE ORIGINAL 4239 – Herramienta para bicicleta

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